Sunday, July 12, 2015

Sugerencias para evaluar a su gabinete

Sr Mancera,

Al momento de evaluar a su gabinete debería considerar lo siguiente:

Que sólo en su administración se han derribado más de 9mil árboles, que se suman a los 360mil derribados de administraciones pasadas.

Que por las tardes un olor putrefacto invade toda la toda ciudad ¿de donde viene ese olor Sr. Mancera?

Que seguimos perdiendo suelo de conservación a una tasa acelerada.

Que con la estrategia hídrica utilizada hasta ahora sólo promoverá más inundaciones.

Que su gabinete (y lo han convencido a usted) se empecina en defender segundos pisos, supervías y deprimidos a pesar de que está comprobado que no solucionan el tránsito, y por el contrario, lo empeoran.

Que los camiones del Metrobús no pasarían la verificación.

Que contrario a las promesas para justificar el alza del precio a $5.00, el Metro sigue con bocineros, es lento, es sucio y es inseguro. Y la mitad de la Línea 12 recién inagurada, no sirve.

Que la ciudad es incaminable gracias al tamaño y estado de la mayoría de las banquetas. 

Que cada día tenemos más miedo de ser robados y atropellados. 

Que hablando de impunidad, delegados corruptos ahora son diputados electos, y su Procuraduría exonera a proxenetas si son líderes de partidos políticos. 

Que los trámites en las oficinas del GDF cada día son más lentos.

Que no cabe un bache más en las calles.

Que pintar de rosa o verde no hace más seguros ni ecológicos a los vehículos.

Que una ciudad de más de 8 millones no se maneja tomándose fotografías al volante de un Formula 1.

Que tampoco se solucionan los problemas con parques de beisbol y batazos en el Zócalo.

Que en esta capital los derechos de las inmobiliarias están por encima de los derechos de los ciudadanos.

Que la voz de los vecinos también cuenta, aunque no sea de su agrado, de otra forma sólo hubieran votado por usted las constructoras, empresas y organizaciones clientelares, y con eso no le alcanza a tener mayoría en la Asamblea.


Que las constructoras no son sus amigas, ni la sociedad es su enemiga. Ellas se irán cuando ya no seamos negocio, pero nosotros nos quedaremos, pues amamos nuestra ciudad a pesar de ellas… a pesar de su gabinete... a pesar de Usted.

Thursday, July 2, 2015

El arbolado urbano está Deprimido

Este artículo salió publicado en el blog La Brújula, Nexos en Marzo del 2015

Recientemente vi un render del deprimido de Mixcoac y al ver el trato que le dieron a los árboles me deprimió. Los árboles en la imagen estaban rodeados de automóviles a los costados y por debajo. En el render los árboles se veían muy frondosos, creciendo sobre una fina capa de suelo sostenida por concreto que la hace de techo del deprimido. Existe un largo trecho entre esa imagen y lo que sería la realidad (si se construye). La misma imagen provee de algunas pistas para asegurar que habrá diferencias: un árbol se enferma si se somete a luz día y noche, ruido constante, contaminación y poco suelo. Para poner esta imagen en contexto, sería equivalente a un render de un zoológico donde se ven felices pandas, leones y cebras conviviendo en una pequeña jaula donde apenas se pueden mover, con poca comida, con música a todo volumen e iluminación las 24 horas del día. Como los animales, los árboles también son seres vivos y también se estresan y se enferman ante un medio hostil.

Render del Deprimido Mixcoac
La lejanía entre estos renders del arbolado urbano y la realidad se prueba en cada esquina. Recordemos las imágenes que usaban las empresas Copri y OHL para promocionar la construcción de La Supervía sobre La Glorieta de las Quinceañeras (su nombre se debe a que las quinceañeras la utilizaban para tomarse sus fotos pues era el último reducto de árboles en la zona). La imagen de las constructoras, que incluía árboles frondosos bajo una vía de autos casi imperceptible, choca con la realidad: un camellón (ya no glorieta) abandonado, permanentemente sombreado por la vía, donde sobreviven árboles enfermos por contaminación y falta de luzsolar.

Antes de la Glorieta Quinceañeras y Render de la Supervía

Aun alejadas de la realidad, estas imágenes son efectivas para convencer pues invocan a la posibilidad de conjugar cualquier tipo de construcción con los árboles. Toda construcción que se ufana de ser sustentable incluye árboles plantados, pero siempre dentro de espacios controlados (macetas, techos, camellones o pequeños parques). Que el espacio esté controlado habla de esta necesidad social de una naturaleza sometida. También sugiere que existe una relación amor/odio con los árboles. Consideramos que los árboles son buenos de manera genérica y de lejos. Cuando se acercan ya no nos gustan tanto. Quizá esto se deba a que la  vida urbana en México nos ha asilado tanto de la naturaleza que la vemos como algo sucio al que hay que limpiar. Los anuncios televisivos de productos de limpieza señalan con horror la cantidad de bacterias, gusanos e insectos que salen de nuestro propio jardín y que pueden llegar hasta nuestra mismísima cama. Los árboles ensucian se escucha decir a los vecinos al ver como caen las hojas sobre sus automóviles y banquetas. Queremos vivir en un mundo aséptico. Desde la comida hasta las sábanas, pasando por los cepillos de dientes, no se permite un sólo rastro de la suciedad que trae consigo la naturaleza. Por eso los árboles son buenos, siempre y cuando estén controlados con poco suelo y detrás de una barrera que puede ser una maceta o una vía rápida.

Del render a la realidad.... hay mucho trecho
Aunado a esto, muchas personas ven a los árboles urbanos como un lugar para que se cometan fechorías. Son incontables los ejemplos en donde se ha considerado que un problema de inseguridad se puede resolver si la naturaleza está destruida. El Delegado de Iztapalapa con licencia (ese de las camionetas) decidió talar todo un bosque en Cerro de la Estrella puesto que ahí, él consideraba, serefugiaron los perros ferales que atacaron en 2013 a unas personas. Sin embargo, el problema de la inseguridad no se resuelve talando los árboles pues si fuera así, la seguridad en la Ciudad hubiera aumentado dramáticamente en el sexenio de Ebrard pues se talaron más de 350mil árboles para megaobras. Por su parte, la Delegación de Iztapalapa tendría el índice de criminalidad más bajo del planeta. La cantidad de árboles por habitante en Iztapalapa es 3.5, diez veces menor que la Delegación Miguel Hidalgo.

Estos ejemplos sugieren que en el fondo, no consideramos a los árboles como seres vivos que tienen una interacción con el ecosistema, sino como simples elementos decorativos del paisaje urbano. Por ello, las compañías de anuncios espectaculares los podan hasta matarlos porque obstruyen la vista de su propaganda. También la CFE los tala de manera inmisericorde puesto que afectan el cableado mal diseñado que tiene esta ciudad.

Pero no consideramos las razones por las cuales las prácticas de sustentabilidad requieren al arbolado urbano como pieza central dentro del desarrollo de la ciudad. Una comunidad de árboles sana ya sea en jardines parques o camellones traen consigo grandes beneficios a los capitalinos. Comencemos con uno de los más obvios: la sombra. Un día de mayo en cualquier parte de la ciudad la gente busca sombra, en la Plaza de la Constitución, que no tiene árboles, las personas se alinean bajo la sombra del asta bandera. Los árboles son un alivio en días calurosos no sólo porque dan sombra sino también regulan la temperatura en la región. Vivir frente a un parque hace que los días sean menos calurosos en mayo y menos fríos en febrero.

Existen otras implicaciones menos obvias pero que afectan directamente nuestra vida cotidiana, por ejemplo en la falta de agua. La presencia de un árbol reduce la velocidad de caída del agua en una tormenta y fomenta su infiltración. Así que los árboles reducen las inundaciones además de facilitar su infiltración al acuífero al que estamos sobreexplotando al 100%. Otro beneficio poco valorado es la forma en que los árboles filtran el aire y reduce las posibilidades de contraer enfermedades respiratorias. Una ciudad con más naturaleza, es una ciudad que gasta menos en remedios para los resfriados.

Árboles talados en deprimido foto: http://www.ecoosfera.com/2015/03/ciudadanos-se-movilizan-en-el-d-f-por-la-tala-de-855-arboles/
Ahora bien, no todos los árboles son buenos en todos los sitios. Por ejemplo, en el Deprimido se van a derribar Fresnos, Cedros, Ahuehuetes y Cipreses, los primeros tres considerados como monumentos urbanísticos y los cipreses están en peligro de extinción. La pérdida de estos árboles puede ser muy grave en la biodiversidad. Por su parte, al momento de plantar se tiene que pensar que tipo de árbol es, donde se encuentra y en su interacción con el medio. Los beneficios de captación de agua un árbol pueden ser inútiles si se plantan en un lugar que tiene debajo concreto, toda el agua se irá al desagüe. Hay otros tipos de árboles que en lugar de ayudar pueden perjudicar. Por ejemplo, en el plan de compensación ambiental del nuevo aeropuerto la Semarnat indica que generará un bosque con más de 264mil árboles. El suelo del lugar donde se planea el bosque es muy salino, por lo que ninguna especie de árbol mexicano puede sobrevivir ahí (por eso nunca ha habido bosque en la región). Por ello, la Semarnat propone sembrar Cedro Salado que es una especie de origen chino. Lo sorprendente es que la misma Sermarnat considera a esta especie como invasora, nociva para los ecosistemas pues, para evitar la sal, sus raíces llegan hasta el acuífero y no permite que ninguna otra especie se establezca. Así, la secretaría dedicada al ambiente está proponiendo hacer un bosque con un árbol que nos va a quitar agua del acuífero en una ciudad que lo que le hace falta es agua.

En conclusión, aún cuando tenemos el concepto de que los árboles son necesarios para la ciudad, no hemos logrado comprender las razones por las cuales son importantes para la calidad de vida urbana. Cuando logremos dimensionar su importancia y su interacción con el ecosistema que vivimos, nos daremos cuenta que muchos renders o medidas de mitigación de megaproyectos no sólo no ayudan, sino que son inútiles y hasta perjudiciales para el ecosistema y para nosotros.