Monday, April 1, 2013

¿Xochimilco? !Sí, muy importante! pero... no hay dinero ni voluntad política


A raíz de una denuncia ciudadana, el año pasado la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) realizó una recomendación sobre Xochimilco. Una alarmante urbanización por asentamientos humanos irregulares y programas de desarrollo local han generado un deterioro de graves consecuencias ambientales y culturales. Al ser patrimonio mundial, la destrucción de Xochimilco no sólo afecta a los capitalinos sino a toda la humanidad (pensemos en la pérdida para todos nosotros si las Pirámides de Egipto o la Muralla China desaparecieran por displicencia de sus gobernantes).

Asentamientos irregulares de Amalacachico.
El problema es complejo, pues a primera vista, el derecho humano a un ambiente sano (un derecho todavía muy nebuloso) se contrapone con el derecho humano a la vivienda y que podría amparar algunos asentamientos irregulares, pues la gente sin recursos es desplazada a zonas marginales de la ciudad. Pero esto es sólo a primera vista, puesto que estos asentamientos son negocio de familias caciques y alimentan el clientelismo partidista.


Desalojo del 2002. Foto: Argentina Indymedia.


Históricamente, los asentamientos irregulares en Xochimilco han sido tratados de muy mala forma. En el 2002, se realizó un desalojo violento en el barrio de Amalacachico en Xochimilco. Fue tan violento que llegó a manos de la CDHDF; la atención de la Comisión disgustó al entonces jefe de la policía y posterior regente de la ciudad, Marcelo Ebrard que desde entonces mostraba sus dotes autoritarias. Pero los terrenos desalojados no sirvieron para mejorar las condiciones de Xochimilco, pues después de un tiempo, los terrenos volvieron a ser vendidos por los mismos caciques que habían hecho negocio con las personas que fueron desalojadas. Actualmente, parece ser que la Delegación de Xochimilco está gestando un programa de regularización de esos asentamientos irregulares. Esta acción fortalece a las familias de caciques y deteriora el ecosistema, después de haber estafado dos veces a las personas con bajos recursos.
 Desalojo del 2002. Foto: Argentina Indymedia.


La regularización de predios es consecuencia de la pulverización de responsabilidades en todas las dependencias relacionadas con la Conservación de Xochimilco: Las delegaciones de Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta, La Secretarías del Medio Ambiente (SMA,) Desarrollo y Vivienda (SEDUVI), de Gobierno, de Seguridad Pública, el Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACM), entre otras. Al ser tantas las dependencias relacionadas, nadie del gobierno local se hace responsable, pues el costo social y electoral es muy grande para cualquiera de ellos. Por ello, practican el deporte de esquivar el balonazo y pasar la papa caliente de una a otra dependencia.

Así que en realidad hay dos perjudicados con estas prácticas: la humanidad al perder el patrimonio cultural de Xochimilco y las personas de bajos recursos que son estafadas al comprar terrenos irregulares o para apoyar a un partido. 

Identificados los perpetradores y los perjudicados, habría visos de solucionar el problema, pues se podría generar un programa de reubicación con vivienda digna para las personas estafadas. Esa fue una propuesta en la recomendación de la CDHDF. Pero el punto más importante de la Recomendación fue comenzar por el principio: antes que nada, el GDF tiene que tomar la batuta y hacerse responsable de estos asentamientos y mejorar las condiciones de Xochimilco.


Por eso, con gusto me enteré que el 11 de diciembre del año pasado el Jefe de Gobierno generaba una Autoridad de la Zona Patrimonial de Xochimilco que incluía un Fideicomiso para la elaboración de proyectos en Xochimilco, Tláhuac y Milpa Alta. Consideré esto como un avance del GDF, pues proponer una Autoridad responsable sobre lo que pasa en Xochimilco mostraba su voluntad política en resolver el problema. Supuse que el Jefe de Gobierno había entendido que muchas dependencias involucradas diluían la responsabilidad y por lo tanto era necesario que una sola Autoridad coordinara los esfuerzos de estas dependencias y a la vez rindiera cuentas a la sociedad. Esta autoridad sería el paraguas y se podrían generar políticas de conservación de largo plazo.


Pensé que esto diferenciaba a Mancera de la administración pasada en la que todos los esfuerzos buscaban hacer negocio con Xochimilco (por ejemplo, ver Las Ballenas de ICA y el Acuario más grande de Latinoamérica). Durante la pasada administración fue evidente el descuido del ecosistema y el desprecio a la CDHDF, con lo que logró poner en peligro el nombramiento de Xochimilco como Patrimonio Cultural de la Humanidad de la UNESCO. Eso sí, siempre buscando cuidar las apariencias.

Pero después de este alentador inicio del nuevo regente, los siguientes meses han sido un desengaño. La declaración del 11 de diciembre, ha sido la plataforma para que grupos políticos vean a Xochimilco como botín en donde se buscan recursos con proyectos de corto plazo sin resultados. Así, hay cuando menos, 700 millones de pesos que ejerció la administración pasada para resolver el problema de Xochimilco y que todavía no se sabe en qué se gastaron. Ahora, existen no menos de 400 millones que ya están etiquetados en infraestructura que no resolverá el problema, pues no incluyen una  visión ecosistémica.

En contraste, la Autoridad y el Fideicomiso tan publicitado tiene menos de 30 millones de pesos para operar. A casi cuatro meses del anuncio sobre la creación de esta Autoridad, todavía no tiene ni oficinas, ni equipo de trabajo, vaya, ni siquiera salario. Para culminar el desengaño, en su discurso de los primeros 100 días, el jefe de Gobierno no hizo una sola alusión a Xochimilco.

Xochimilco es muy importante para la humanidad pero fundamentalmente para los capitalinos. Este humedal es base de nuestra cultura y alberga una gran diversidad de plantas y animales. Para aquellos que sólo entienden en pesos, se hizo un estudio en el que se calculó cuanto aporta Xochimilco a la ciudad en términos de Servicios Ecosistémicos. Son muchos los Servicios que Xochimilco provee, pero sólo se hizo el cálculo de tres de ellos (depuración de agua, secuestro de carbono y biodiversidad) y la cifra fue mayor a 300 millones de pesos anuales. Estos millones nos los regala la naturaleza, y a cambio sólo necesita respeto (ver artículo de Transiciones Críticas). Imaginemos cuantos millones de pesos nos está dando si evaluamos todos los Servicios (como: mejora de clima, recarga de agua, comida, etc). Si estos Servicios dejan de existir al desaparecer Xochimilco este dinero tendría que salir de nuestros bolsillos.

Afortunadamente, ya hay muchas personas de diferentes naciones trabajando para salvar Xochimilco desde múltiples ángulos. Muchos capitalinos vemos este sistema como un pilar fundamental para nuestra vida como mexicanos. Por lo tanto, seguiremos trabajando con el Gobierno del Distrito Federal o a pesar de él.

El nuevo GDF está a tiempo de revertir la decepción que ha generado durante estos primeros meses del año.  La pregunta es ¿Contaremos con el Gobierno del Distrito Federal para salvar Xochimilco?

1 comment:

  1. También, que la UAM-Xochimilco, la UNAM...y otras instituciones colaboraran juntas con el gobierno para restaurar Xochimilco.

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