Friday, January 27, 2012

Eso del medio ambiente... no es para los ecólogos.

Hace unos días, al final de mi viaje de dos horas del aeropuerto a la casa (otra prueba de que este modelo de movilidad de esta ciudad no sirve) escuchaba en el radio a Salvador Camarena sobre los estragos de la sequía más grave de los últimos 70 años en el norte del país. “Para resolver estos problemas”, dijo, “tenemos una entrevista sobre la Universidad del Medio Ambiente”. Oorale!, me dije, esto se pone interesante. Yo no sabía que existía esa universidad. 

En una entrevista amena, la rectora de esa universidad mencionó las tres maestrías con las que cuenta: Derecho ambiental y política pública, Administración de empresas socio ambientales y Arquitectura, diseño y construcción sustentable.

¿Dónde quedó la Ecología en esta universidad del medio ambiente? me pregunté. Ya no quise siquiera ahondar en el hecho de que Medio Ambiente es un pleonasmo.

Ya estaba yo de mal humor cuando al final de la entrevista una locutora remató el argumento: “Que bueno que se preocupan por la naturaleza, pero aquí sí lo hacen de forma práctica”. Supongo que para ella involucrar ecólogos en el manejo del ambiente no es nada práctico.

Otra. El número de Letras Libres de septiembre 2011 se titula  El rescate de los lagos de la ciudad de MéxicoLos escritores para ese número fueron ingenieros y arquitectos. Ningún ecólogo. Envié una carta a la revista indicando la falta de ecólogos en el número. Pero es claro que vivimos en mundos paralelos en esto del "medio ambiente". Los ingenieros, arquitectos, abogados, y afines por un lado, y los ecólogos por otro. 

Imaginemos una Universidad de la Economía sin economistas, o un una revista de salud sin la aportación de un sólo médico.

¿Por qué creemos que se puede prescindir de la ecología para resolver problemas ecológicos? ¿de qué tamaño es la dislocación en este tema que creemos que el problema de la sequía más grave de los últimos tiempos se puede resolver sólo con abogados, administradores y arquitectos sustentables?  

Parte de la respuesta es la confusión entre un ecólogo y un ecologista. Un ecólogo es una persona que estudia cómo funciona la naturaleza y un ecologista es una persona que defiende a la naturaleza, por razones prácticas, éticas, culturales o religiosas. Los ecologistas muchas veces se apoyan en la información de los ecólogos. Pero el activismo de los ecologistas genera controversias y se basa en aristas que pueden ser muy disimiles (los ecologistas pueden defender a la conservación con motivos que van desde lo práctico hasta lo esotérico). Así que la percepción de la sociedad de las personas que estamos en el tema (ecólogos y ecologistas) es gente extraña que defiende cosas bonitas pero poco útiles. 

Una segunda explicación es creer que conservar el funcionamiento de la naturaleza (y sus servicios ecosistémicos) es algo fácilmente sustituible por tecnología. Por ejemplo, si destruimos el bosque de Tarango que capta agua, pues hagamos galerías de infiltración a un costado de la Supervía. Así que no necesitamos a un ecólogo. También ¿qué ciencia puede tener el sembrar arbolitos? Pero no nos damos cuenta de que este ecosistema produce muchos más beneficios que la infiltración del agua, y que estas galerías generan otros costos al ecosistema y a la ciudad.

Entender de ecología involucra entender de sistemas complejos que tienen muchas variables. Así, conocer la capacidad de resiliencia de los organismos en Cuatro Ciénegas en la sequía, o cuáles son las especies clave en el desierto de Chihuahua, o la tasa de crecimiento de los axolotes en Xochimilco, es información fundamental para la toma decisiones sobre el manejo de esos ecosistemas. Esta información es la que generamos los ecólogos.

Sin esta información los resultados siempre serán contrarios a lo que esperamos. En la decisión del manejo del ambiente evidentemente tienen que estar involucrados los abogados y arquitectos, pero siempre con la información ecológica como base.

También parte de la culpa es de nosotros los ecólogos que no estamos acostumbrados a utilizar nuestros resultados para la toma decisiones. Por ejemplo, acabo de estar en un examen de un estudiante que trata de restaurar arrecifes a partir de entender cómo funcionan los procesos sucesionales de la comunidad. Un miembro del jurado llamó presuntuosa la idea de que su tesis terminara con un capítulo que diera ideas sobre la restauración, puesto que no tenía todos los elementos para hacerlo. 

Quizá la Universidad del Medio Ambiente sea muy buena y los artículos de Letras Libres sirven para comprender la visión de desarrollo que tienen algunas personas en el ámbito ambiental desde una óptica en ingeniería o en arquitectura. 

Pero tenemos que voltear hacia la ecología para resolver los problemas ambientales. La sustentabilidad no puede basarse sólo en tecnología, el adecuado manejo de los ecosistemas es fundamental. Si como sociedad creemos que lo práctico para resolver el cambio climático es con bonitos aires acondicionados sustentables porque ahorran 30% de electricidad y fueron aprobados por la ley ambiental, vamos a sufrir. 

5 comments:

  1. Creo que parte del problema lo tenemos los biólogos. Efectivamente, en todas estas cosas no se incluyen, sin embargo, cuando llegas a buscar a los ecólogos, siempre están muy ocupados en sus laboratorios y no les interesa, en la mayoría, aclaro, ni hablar con la gente ni dar clases ni hacer público lo que hacemos. Ahí está parte del por qué muchas decisiones que deberían de tomarse por parte de los ecólogos los terminan tomando abogados, administradores y demás. No digo que tengamos la culpa siempre, pero si hemos fomentado ese hecho.

    Es momento de que las nuevas generaciones de ecólogos salgamos de nuestro "raviol", como dirían los argentinos, y nos hagamos notar.

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  2. Para poder darnos a notar necesitamos puestos de trabajo, oportunidades que casi no vemos, pero en fin, estoy en desacuerdo contigo Patricia, creo que la mayor parte de este problema es que la sociedad y los políticos nos ven más como un articulo de lujo que como un articulo de necesidad.

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  3. Yo creo que Luis, le ha dado al clavo, en eso de plantear que nosotros como ecologos no estamos listos para defender nuestro trabajo. Es increible que en muchos sectores de la academia, solo se preocupen por generar datos, y dejen el trabajo de vincular esos datos con la realidad a otra persona, mientras ellos se enfocan en los puntos del SNI, el dinero del proyecto, etc. Es comprensible que un tesista de licenciatura e incluso uno de maestria que nunca ha trabajado, no tenga objetivos claros en la vinculación de las necesidades de la sociedad y los objetivos de la investigación que desarrolla, pero....para eso están los tutores!!!, los revisores y todo ese cuerpo colegiado que debe guiarlos y sugerirles cuales son los alcances de los trabajos. Pero si desde esa perspectiva el investigador solo transmite el "tu preocupate por solo obtener tus datos sin contextualizarlo que eso será trabajo de otra ocasión", pues realmente deja mucho que desear en la ciencia.

    Por otro lado, la apatía de los científicos a involucrarse en temas de legislación ambiental, junto con la falta de visión de los planes de estudio en las Universidades, ha evitado que como ecologos y profesionistas expertos en el área de recursos naturales (biologos, oceanólogos, botánicos, zoologos, ictiologos, etc.) nos involucremos en la toma de decisiones como: al momento de discutir el presupuesto asignado a programas sectoriales; al momento de discutir la construcción de infraestructura; al momento de discutir la publicación de las leyes, o al realizar los estudios técnicos que justifican la construcción de cualquier obra. Hasta la fecha son pocos los investigadores que saben que pueden confrontar las actividades que perjudican una región, ecosistema o hábitat, a través de la vía legal, utilizando como base la cantidad de estudios generados desde la trinchera de la ciencia.

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  4. Perdón si he de agredir a algunos. Me desenvuelvo en un medio de biólogos, ecólogos, y hasta presuntos tomadores de decisiones y a un porcentaje bien alto de ellos sólo les interesa una cosa: PUBLICACIONES CIENTÍFICAS INTERNACIONALES. A muchos de ellos les interesa casi una nulidad la aportación que pudieran tener sus artículos a la vida de su comunidad. Argumentan que eso ya no les corresponde, que quien le interese que se ponga a leer sus artículos, los cuales hablan de forma tal que pocos ecologistas no especialistas en el tema puedan entender. Si hace falta humildad y ganas de participar, y hasta donde mi visión me alcanza... no son muchos.

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  5. En un programa de TV hace años, un famoso literato se quejaba porque el público no aclama a los escritores como a los futbolistas. Pensé que ese tipo sólo se queja de que la gente no se acerca a la lectura, pero, ¿qué ha hecho él para acercarse a la gente? Los futbolistas están en las calles, la pelota está en nuestros pies desde niños, y los escritores sólo entre ellos se entienden.

    Algo parecido es con los ecólogos y muchos otros académicos. Por ejemplo, ¿a quién del público de a pie le han dicho lo que encontraron sobre la resiliencia de los organismos de Cuatro Ciénegas y qué tiene eso que ver con su vida? ¿A quién de la mayoría de los mexicanos les han explicado lo que dicen sus "papers"? ¿Discutir entre académicos sin salir de esa burbuja es generar conocimiento?

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