Tuesday, June 7, 2011

¿Cuantos árboles le debemos al DF?

Nota Previa: Se solicitará la MIA de la Supervía en la siguiente semana, esperemos que SEMARNAT la otorgue para que podamos revisarla.

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Según un estudio de la PAOT, en los últimos 6 años, la cantidad de árboles tirados por los desarrollos "ecológicos" del DF es de aproximadamente 300 mil, y ahora con la Supervia llegarán a 360 mil. Esta cantidad de árboles sumado a la pérdida del 15% de suelo de conservación en 5 años es nuestra gran deuda a la ciudad, deuda que pagarán nuestros hijos.

Todos los proyectos tienen sus medidas de mitigación ecológica, pero rara vez sirven. Después de hacer cálculos, el Dr. Roberto Lindig me comento que si los programas de reforestación nacionales hubieran sido medianamente exitosos, el país entero estaría cubierto de árboles, incluyendo las 200 millas de exclusión marina.

Puesto que las medidas de mitigación nunca garantizan la sobrevivencia de los árboles plantados, sirven para el “Green Washing” de las constructoras pero no son útiles para la sociedad. Por ejemplo, un proyecto de CFE en las costas del Pacifico destruyó 15 hectáreas de manglar, y la medida de mitigación involucró reforestar 60 hectáreas. Sonaba bien. Pero ningún mangle sobrevivió. La escusa fue que ese año fue muy seco. La verdad es que los plantaron donde nunca se habían dado, y las únicas 15 hectáreas en donde se podían dar fueron las destruidas.

Otro problema es el de la variabilidad genética. La mayoría de las reforestaciones utilizan “piecitos” de otros árboles. Así crecen más rápido y se ven bien en las conferencias de prensa. Pero los piecitos son clones de un árbol madre. Así un proyecto destruye una comunidad de árboles con diferentes especies y subespecies y la reemplaza con clones de una especie que quizá ni siquiera vivía ahí.

Ahora recibo ahora muchas invitaciones de Manuel Ontiveros, el líder de un grupo en el Parque Tarango para programas de reforestación que es una de las medidas de mitigación de Copri. Ese parque que tiene un río recién aniquilado y que está partido a la mitad por la construcción de la Supervía. Esta reforestación se anuncia constantemente, pero es la responsable de matar al único intento serio para restaurar el parque. Me explico:


Hace 5 años la Dra. Ana Mendoza del Instituto de Ecología inició su proyecto de restauración del Parque Tarango. Este proyecto era de largo plazo e incluía la capacidad de sobrevivencia y la variabilidad genética de los encinos que vivían ahí. Sin embargo, después de que Copri comenzara a construir la Supervía, la Dra Mendoza vio con asombro que todos los árboles plantados de su proyecto habían sido literalmente enterrados por miles de árboles en bolsitas negras. Copri le explicó que el grupo que ahora nos invita a reforestar había pedido que descargaran el material de reforestación justo ahí, encima del proyecto de la Dra Mendoza. Como siempre, Copri no se hacía responsable. Así un proyecto bien hecho que iba a ser monitoreado por la UNAM fue reemplazado por algo que va a incrementar el déficit de árboles de la ciudad, pues su probabilidad de éxito es prácticamente nula. 


Aún si funcionara esta reforestación cavernícola financiada por la constructora, con la Supervía el bosque de Tarango sería un ecosistema muerto. Este parque es la última península de bosque conectada a a La Marquesa. Así que la Supervía cortará la conexión entre bosques, matando a todo mamífero, reptil o insecto que ose tratar de cruzar de una sección de bosque a otra.


Las reforestaciones espectaculares casi siempre son inutiles, para muestra basta la reforestación emprendida por Felipe Calderón. El dato duro está ahí: estamos perdiendo más árboles y suelo de conservación que nunca y a velocidad nunca antes vista. 


Por cierto ¿alguien sabe si las medidas de mitigación del Segundo Piso de Andres Manuel se cumplieron?

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